Grandes personajes de la Historia : HIPATIA
Hipatia (/hy.pa.’ti.a/; Griego: Ὑπατία; Alejandría, 355 ó 370 - Ibidem, marzo de 415 ó 416) fue una filósofa y maestra neoplatónica romana, natural de Egipto, que destacó en los campos de las Matemáticas y la Astronomía, miembro y líder de la Escuela neoplatónica de Alejandría a comienzos del siglo V. Seguidora de Plotino, desdeñaba el misticismo y se centró en los estudios lógicos y las ciencias exactas, llevando una vida ascética. Educó a una selecta escuela de aristócratas cristianos y paganos que ocuparon altos cargos, destacándose entre ellos el obispo de Ptolemaida, Sinesio de Cirene -que mantuvo una importante correspondencia con su maestra-, Hesiquio el Hebreo y Orestes, que llegaría a ser prefecto imperial de Egipto en el momento de la muerte de la filósofa alejandrina.
La figura de esta gran científica con el alma bañada por la Filosofía consiguió ganarse el respeto de los hombres de su tiempo, pese a que también el odio de tantos otros por su vida dedicada a la enseñanza sin apoyar religión alguna, pues no era creyente, aunque sí creía que todos sus alumnos eran hermanos, todos pertenecían a una misma comunidad y eso era lo verdaderamente importante. Siempre defendió el uso de la razón en la resolución de los conflictos religiosos de su tiempo entre cristianos, paganos y judíos, fue clemente con quienes se equivocaron y un referente en la sombra para los governantes.
Su obsesión por el conocimiento y resolver los misterios de la Naturaleza traía de cabeza a sus esclavos, que le hacían de sirvientes y los trataba con gran delicadeza y estima. Fue víctima de su tiempo por culpa de la intolerancia religiosa, y pese a que ha quedado reconocida como la "mártir pagana" es más su transcendencia a nivel científico ya que lo único que defendía era las leyes de la Naturaleza y de los hombres.
En la película apuntar dos detalles importantes:
Al comienzo, en una de sus clases con los alumnos, deja patente su apoyo a la teoría de Plotino al afirmar que todos somos uno, que todo tiene un incio, que las estrellas y los cuerpos se sienten atraídas por un punto y es éste el que nos une a todos.
Por otra parte, al ser juzgada, me recuerda al caso de Sócrates 1000 años antes en la Gracia clásica, por los cargos que le atribuyen y por la serenidad y la templanza con la que acepta su suerte.
Recomiendo la película, la excelencia de una de las pensadoras más importantes se acompaña de un film muy bien logrado y el final tiene su punto de "dulzura". Véanla.
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