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Taller de un aspirante

Recorte de la respuesta al post de Público "El inconsciente y lo inconsciente" del día 29.1.10

En mi opinión, habiendo estudiado algo a Freud, ”lo inconsciente” que comentas sería el preconsciente, la antesala de los recuerdos y de la información que nuestra corteza necesita para madurar y tomar decisiones. Se trataría de la segunda planta del edificio que hay construído dentro de nuestro cerebro. La tercera planta sería nuetra memoria reciente y recoge toda la información que nos mantiene activos y nos permite interactuar con el medio. El sótano, por decirlo así, sería toda aquella información oculta que normalmente no exportamos al exterior, a veces por no ser necesario y otras por conveniencia. Es expresada durante nuestros sueños, cuando revivimos nuestras sensaciones más íntimas y allí donde nacen las reacciones más irascible. Algo así como nuestro código de barras que mediante la educación y/o modulación que tiene lugar a lo largo de nuestra vida va transformándose y manifestándose de forma controlada, excepto en casos de patología o idiotez.

Tenemos distintos ”yoes” debido a nuestra capacidad de rezonamiento y nuestra necesidad de mantener la buena relación con nuestros semejantes. Es esto lo que nos diferencia del resto de animales, que se mueven por el más instintivo, más relacionado con la amígala primitiva que con nuestra corteza prefrontal.

Un saludo.

3 comentarios

Anónimo -

La cuestión es que mantener ese equilibrio es casi imposible, porque siempre acaban sucediendo cosas que hacen que nos desequilibremos por completo. Para poder subir a la azotea, antes hay que tirar el miedo por la ventana.

Heramírez -

Anónimo, muéstrate...Respecto al comentario es cierto que el miedo bloquea, pero siempre necesitamos mantener el equilibrio entre lo que sube y baja al sótano. Lo ideal sería poder subir a la azotea con las ideas claras y la conciencia, nunca mejor dicho, más que tranquila.

Anónimo -

Ya tocaba actualizar. Quizás no deberíamos temer con tanta frecuencia, no escondernos en nuestro propio sótano y subir a la primera planta. El miedo...acaba bloqueando...

Interesante publicación!