Una de genios
A veces uno se pregunta qué hay que hacer para adquirir la categoría de genio. Por qué tal es considerado así o por qué motivo aquél escritor, en principio, no cumple los ítems necesarios son algunas preguntas frecuentes. A todos nos vienen a la mente genios como Einstein, Mozart, Hitchcock, Allen, Da Vinci y un largo etcétera. Pero hoy propongo uno nuevo.
El pasado 5 de octubre se produjo la muerte de Steven Paul Jobs, uno de los empresarios informáticos más importantes de la reciente historia de la telemática junto a Bill Gates, fundador de Microsoft. Quiero hablar de él porque ha revolucionado, gracias a su trabajo, la tecnología tanto en el ámbito del cine como de la música además del gran ámbito de las telecomunicaciones. Hablar de Steven es hablar de Toy Story, iPhone, mac o tablet, entre muchos otros. Fue cofundador de Apple en la década de los setenta aunque despedido años más tarde después de fabricar el primer ordenador personal de éxito. Se dedicó al cine en Walt Disney pero años más tarde, ya en los noventa , volvió a Apple para reflotarla y convertirla, justo antes de abandonar su puesto como director ejecutivo en agosto de 2011, en la empresa con mayor capitalización del mundo.
Este ha sido su legado. Este estadaunidense será una de las personas más recordadas en el próximo siglo. La velocidad voraz a la que evoluciona el mercado tecnolócio no supondrá un obstáculo para que todo el mundo eche la vista atrás y valore el trascendente papel que ha supuesto para el mundo de las telecomuniciones este genio californiano. Innovar, crear, progresar e inventar fueron los motores que le hicieron convertirse en una de las personas más conocidas del mundo actual. Ha sido pieza clave en esta nueva Revolución Tecnológica y por este y otros motivos será reconocido como tal por su labor en la sociedad de inicios del s. XXI y por el impulso que ha supuesto su trabajo a nivel global en sectores tan potentes en la actualidad como la distribución musical y la comunicación en la nueva era el mundo en red.
Todo un pionero, todo un visionario y sobretodo un hombre que debe servir como ejemplo para todas las generaciones venideras por los valores que el transmitió: desarrollo, sacrificio, valentía, progreso, trabajo…