La duda metódica y las decisiones
Voltaire (París 1694 - 1778) dijo que “con certezas siempre acababas dudando pero con dudas siempre acabas hayando certezas”. Qué razón tienen algunos y qué bello es estar cerca de aquellos sabios que hacen la realidad no más comprensible pero sí más transparente.
Las decisiones están “in situ” en todos nuestros movimientos vitales: tanto los conscientes como los inconscientes. Las propias, las conscientes, son aquellas que trazamos con una previsión más o menos alargadas en el tiempo regidas por nuestra ambición, nuestras necesidades, nuestra situación personal (psicológica, vital y temporal) y en confrontacion con un mundo exterior que nos limita y nos condiciona de manera a veces invisible.
La rapidez y el acierto en nuestras decisiones marcan el nivel de inteligencia de cada sujeto sabiendo de que los errores son posibles y debemos trazar un nuevo camino que nos lleve allí donde “a priori” deseamos. Las dudas nos llevan a escoger y a encontrar certezas erróneas o acertadas, pero que se concatenan unas con otras más allá de nuestra perceptible ilusión.
La vida y la realidad en sí está llena de sobresaltos, de caminos difíciles, de desilusiones y de encuentros que nos producen dolor. Ningún ser se salva de esta dicotomía vida-dolor, lo único que varía es la magnitud de estas variables. Existe para mí una relación clara entre los siguientes aspectos: ambición, dificultad e inversión. Se enlazan con la capacidad de sacrificio, de recuperación y de superación. Para concluir con los aspectos de éxito, recompensa y felicidad.
Espero que os guste y os haya desperado la curiosidad y el ingenio para congeniar todas estas ideas.
Un saludo,
Ramírez
2 comentarios
Ramírez -
Un saludo.
Anónimo -
Una entrada muy interesante.
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