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Taller de un aspirante

Creaciones

Recuerdos de una bella pulsión...

Recuerdos de una bella pulsión...

...Aún ahora puede mi imaginación recuperar aquellos recuerdos. Vida pura, limpia, blanca, profunda y exacta. Las matemáticas nunca serán tan perfectas como el placer que deja entreveer su figura, su extremadamente bello y natural dibujo. Un dibujo creado de la nada pero que lo puede cubrir todo. 

Un exaltación de imágenes que se avecinan y se confunden entre reales e imaginarias, entre utópicas y bucólicas. El anhelo eterno de tener algo como tuyo que abre la puerta hacia una realidad excelente y perfecta. Un conjunto de sensaciones y vibraciones que nos atraen con una fuerza destructiva y que solo el consuelo de la razón consiguen calmar el deseo.

Ahora inalcanzable, siempre deliciosa, jamás dulce presencia. Aunque sigo y sigo, saboreando en la ensoñación y creando a través de delirios y lamentos. Desgarro callado por el grito desvariado de tu cálido aliento.

Dime un lugar, y te daré la tierra...

 

P.D. Totalmente fantástico e impersonal.

Un saludo,

Heram

La niña rusa

La niña rusa

Hoy llego temprano a trabajar como de costumbre. Cuando era joven me gustaba ir corriendo a todas partes, siempre iba con la tensión del último instante por llegar puntual y pese a saber que me estresaba no conseguía quitarme esa manía. Hasta que un buen día cambié de actitud gracias a la puntualidad milimétrica de TMB. El hecho en cuestión me costó un buen disgusto, algo parecido a peder el amor de mi vida en tan sólo dos segundos. Les contaré la historia.

Era mi segunda cita con Alba y todo parecía presagiar que las cosas entre ella y yo irían cada vez mejor pese a la incertidumbre inicial. El caso es que aquella tarde bajé las escaleras del nuevo intercambiador de Sagrera como de costumbre; rápido. Pero no fue suficiente, debía esperar tres minutos al siguiente tren y esto me haría retrasarme unos 5 minutos más o menos hasta llegar a Arc de Triomf. Cuando llegué Alba estaba alegre como de costumbre pero algo diferente le noté. No contento con esperar a que me lo contara le pregunté si ocurría algo y ella me contestó que no pero que justo antes de que llegara le había parecido ver un anuncio en los paneles de anuncios de un autobús que hablaba sobre voluntariados fuera de Europa, y que eso le había hecho pensar durente unos instantes sobre el verdadero destino de su vida. No le di demasiada importancia, la escuché y hablamos, pero pareció haber una desconexión entre la atracción que ambos habiamos sentido durante los últimos días.

Al volver a casa vi un anuncio similar en la parada de metro de Plaça de Sants donde debía cenar aquella noche con mis abuelos que decía: “Ven a Sant Petersburgo y vuelve a casa gratis”. Me quedé pensando. Mi subconsciente tramaba algo porque no podía dejar de pensar en ello. Aquella misma noche un sueño consiguió despertarme. Freud volvía a parecer en mi vida y no de forma figurada sino teórica. Entre mucha niebla aparecía acompañado de una jovencita rubia y con rasgos caucásicos, la cara fina y la mirada intensa. Yo era un niño y pasábamos los días sin a penas hablarnos; pero no era necesario. Aquella chica no fue tan solo una ilusión en mi tierna niñez. Decenas de recuerdos vinieron a mi consciente durante el sueño. Un sueño que permitió abrir las ventanas de par en par para revivir algo que fue realmente especial. Es la magia de las ensoñaciones, el poder sentir con la misma fuerza el rozar de unas manos, el tarareo de una canción, las miradas inocentes y el sentimiento de una preciosa niña hacia alguien como yo. Fue magnífico. Al día siguiente me levanté sonriente y convencido de volver a soñar con aquella niña que despertó en mi, por primera vez, los instintos más tiernos para con el sexo opuesto.

Años más tarde y ya en edad adulta uno se da cuenta de los cambios que sufre nuestra mente gracias a la experiencia. Sentimos tan distinto a cuando empezábamos a “sentir”, es tan especial aquella limpieza de espíritu, aquella mirada tierna y aquella sensación de novedad. A lo largo de los años modificamos nuestros patrones pero eso sí, nunca dejamos de sorprendernos y aprender a sentir, porque cada situación, cada viaje en metro, cada mirada y cada coincidencia sin distintos a las anteriores.

Por cierto una vez subido al metro ante mí aparece una mujer, parece algo más joven que yo. Levanta la cabeza y duda. Me levanto y con mirada firme le pregunto: ¿Eres Yana?

 

Fin de año 2010

Fin de año 2010

Aquest serà evidentment el meu últim regal del 2011.

Espero començar el nou any amb ganes i amb noves entrades.

 

Acaba l’any i l’esperit és alerta,

on l’evolució romandrà ferma.

Al llarg del camí la vida ensenya,

Que la plenitud mai és eterna.

 

L’home i la solitut vaguen fidels,

En temps de fredor,

La joia i l’alegria esperen ser,

Deixant enrrere la por.

 

L’amígdala disgregarà el plaer,

on els sentits són plens de llum,

l’ànima desperatarà rebel,

al crit salvatge i sibilí de : viu!

 

Un últim vers d’esclat!

D’añorança eterna i desmai

En sentir-te estimar

Sense l’escalfor de ses mans…

 

Molt bon any 2011,

Àlex H. Ramírez

Poesía exprés

Poesía exprés

El poco tiempo disponible no me permite actualizar este blog tanto como me gustaría. Dejo tan solo unos versos ya que el presente me consume.

Tiempo de adovo,

Tiempo de rosas,

Futuro dorado,

Pasado de risas.

 

Alma de vividor,

Señor de la soledad

Y amante traidor;

Sinitendo verdad.

 

Palpitantes los dedos al tocar,

Cada espacio de la realidad

Capaz de sentir el rozar

Cada instante de felicidad.

 

Hasta la próxima y espero que sea pronto.

Un placer,

A. H. Ramírez

 

Destino final

Destino final

Siempre fue una persona inquieta, curiosa y soñadora. Viajaba todas las mañanas a primera hora realizando el mismo recorrido: partía de Hostafrancs dirección La Pau previo transbordo en Urquinaona. Trabajaba como diseñadora de maquinaria naval y éste la entusiasmaba. Solía imaginarse tripulando un barco y llegar a visitar todas las islas existentes en el Mar Egeo; le apasionaba la cultura griega.

Esa rutina se rompió el primero de diciembre de 1999 repentinamente. Un ruido la sobresaltó y se dio la vuelta para observar atónita como las puertas de hierro que la separaban del exterior se cerraban de manera repentina y automática. Con los ojos abiertos como nunca y sus pupilas dilatadas por el sobresalto vio como poco a poco las paredes llenas de ornamentadas piezas ceramicosas parecían desquebrajarse a su alrededor y el techo parecía hundirse. Corrió en dirección al andén y cogió el primer metro. Le daba igual la dirección; solo quería escapar de allí. Recordó la palabra Samos, quizá porque aquella noche soñó con un antiguo examen de filosofía donde la interrogaron sobre el gran genio matemático. Desolada y asustada observó cómo no había nadie y aquella imagen no le resultó alentadora. Se sentía terriblemente sola y tensa, pero no había vuelta atrás; el tren había acelerado. De repente una voz metálica resonó desde la lejanía de los altavoces y pudo oír aquello de “Propera parada…Urquinaona”. Quedó sobresaltada y salió huyendo del lugar. No comprendió nada hasta ascender al exterior. Aquello era el mar y a lo lejos una gran isla con grandes acantilados y grandes playas. ¡Era la isla de Samos! En ese momento le embargó una sensación de plenitud indescriptible pero pronto un violento golpe de aire transformado en ola gigante la despertó de su ensimismamiento. Una vez más se encontraba bajando las escaleras y fue consciente de la palabra que sobrevoló en aquél instante su mente: Ikaria. ¿Qué sentido tendría aquella palabra? se preguntó en voz alta resonando en aquél viejo túnel. Volvió a relacionarla con su encuentro onírico de aquella noche en la vieja playa barcelonesa de la Vella-Icària y que la hizo estremecer. Bajó al andén y el tren arrancó repentinamente. Tuvo que agarrarse para no caer al suelo y tuvo la sensación de que ascendía y descendía, giraba en una dirección y otra hasta volver a escuchar aquello de “Propera parada…Ciutadella-Vila Olímpica”. Tuvo que salir corriendo del vagón puesto que se estaba inundando por momentos y al subir las escaleras descubrió con una sonrisa en los labios que se trataba de la isla de Ikaria, con su inigualable centro termal. Esta vez, una tormenta de arena la obligó a correr en dirección, una vez más, del próximo tren. Estaba extasiada y maravillada a la vez. Amor fue la siguiente palabra que la sobresaltó ya de forma consciente y decidida bajó las escaleras. Se sentó en el vagón lleno de arena por la tormenta desatada, y esperó a escuchar con los ojos cerrados y murmurando para sí “Propera parada… Selva de Mar”. Tranquila ascendió por los pasadizos hasta vislumbrar a lo lejos la isla más bella que jamás pudo imaginar. Era Lesbos.

Allí se estiró sobre la arena para sentir el calor recorrer sus helados pensamientos y descansar por fin en dirección a su destino final: La Pau.

Lo que no se ve...

Lo que no se ve...

...Tan solo un extracto...

 

Va y viene sin cesar. Tan sensible a los cambios latitudinales y atmosféricos. Suele sentirse perdido, aunque no le importa. Vive y sueña sin parar; a veces incluso sin distinguir en cuál de ambos estados se encuentra. Tampoco le quita el sueño (¿a que es bueno?).

Sobrevive con poco pero aspira y ambiciona bastante más. Iluso de él, cree que le es legítimo esperar que con el tiempo la vida le recompense. Nunca acaba de ver todo claro, aunque seamos sinceros, nadie consigue esto realmente nunca. "Never" como dirían fuera. "Never and Never" como dirían fuera...ya insistiendo claro.

Esto debe ser un compromiso de todos. Tener claras las menos cosas posibles para así hacer la vida más entretenida. Exacto: entretenida.

Algunos dirán que no escribe bien. Otros dirán que no se entiende nada, pero como dirían los de dentro: "tant se val". Aquí señores estamos para todo; y debemos seguir estando, porque si no estamos, malo.

El soñar, el buscar, el  vivir, el disfrutar, el divagar y el comer son los mayores placeres que este señor cuenta y perjura buscar, aunque fuera lo último que hiciera en su vida. Pero es que aún así busca y buscar sin encontrar, porque no es consciente de que lo que realmente se busca con insistencia nunca se encuentra, siempre será algo diferente a lo inicialmente deseado.

Lo mejor, y me dirijo a este señor de poca barba y menos traje, es ver aquello que no se ha buscado y descubrir que realmente era "quelcom" como volverían a decir los de dentro, lo que precisaban en ese preciso instante. Y es que señores, y va por ti también señor bigotudo, lo que se aleja del instante presente ad momenti (esto ya es un neologismo propio derivado del latín) es lo único que importa. Este y otros señores vivimos en una especie de cinta no-estática motorizada que nos lleva hacia delante y hacia atrás (más la primera por desgracia) sin parar un solo momento para tomar un sencillo refresco afrutado y disfrutar (valga la redundancia y que viva el idioma castellano). Por cierto, si unos son los de dentro y otros los de fuera, ¿donde se encuentra España? Pues como Dios, está en todas partes. Pero este ya es otro tema.

Alguna cuestión o pregunta surgirá, pero no se precipiten, todo será producto de su divagación...Por cierto, aún lo buscan...

 

Un saludo.

F.C.Barcelona

F.C.Barcelona

El F.C.Barcelona fue fundado por Joan Gamper en 1899 en una ciudad, Barcelona, donde la situación social y política dejaban poco margen para la diversión. En el antiguo Camp de la Bota el club inició sus andanzas en competiciones territoriales pues que la RFEF no se creó hasta 1905 y la FCF hasta 1900. Promovido para la práctica deportiva del fútbol, un deporte entonces incipiente creado por los ingles más de cincuenta años antes, en seguida comenzó a formar parte de la vida cotidiana de esos trabajadores del distrito de Les Corts y de todo su vecindario. Por aquellos años también se crearon dos clubes históricos: el R. Madrid y el Ahtletic de Bilbao, además del R. de Hueva el club decano creado en 1889.

Fueron unos inicios dificiles puesto que la situación histórica era convulsa tanto a nivel político, como social y pasando por lo económico. La inestabilidad política donde bandos progresistas y conservadores se alternaban el gobierno y donde los motines, las traiciones, la quema de iglesias, las huelgas generales, etc, no hacían más que dificultar el avance de la promoción de este deporte. Pero pronto los clubes se convirtieron en banderas, en signos de indentidad por parte de las ciudades que los albergaban y en el caso del R. Madrid y el Barcelona esto arraigó de manera más importante. Representaban las dos Españas y la rivalidad iba y va siempre más allá del terreno deportivo, suponen la distinción entre el centralismo y el nacionalismo, las dos palabras que han tenido más trascendencia en la política española durante el siglo XX.

A partir del segundo cuarto de siglo del XX, otras ciudades como Valencia, Zaragoza, Gijón, Santander, Almería y un largo etcétera fundaron sus propios clubes y las competiciones territoriales dieron lugar a la creación en 1928 de la primera Liga de competición Estatal ganado por el Barcelona seguido del Club Ahtlétic de Bilbao. El fútbol se apoderó de la vida social española junto con el mundo del toreo, y ni la Guerra Civil ni la posguerra pudieron detener la imparable ascensión del deporte como fenómeno social. Los malos tiempos eran acompañados por éste y la represión junto con la censura eran sufridas con el consuelo del fútbol ya que para la sociedad catalana el Barcelona era la mejor vía de escape posible y la victoria ante el eterno rival tenía siempre un triple significado, ya que era una victoria contra la censura, el centralismo y a favor de la libertad. Fue por todo ello por lo que el Barcelona acoge un sentimiento único y se erije como representante del sentimiento catalán y barcelonés por excelencia, vigente aún en nuestros días.

La hegemonía del R. Madrid en la competición nacional y por aquél entonces Copa de Europa mantenía al Barcelona en un segundo plano. Solo épocas duradas con jugadores de renombre como Sadurní, Ramallets, Manchón (el Barça de les cinc copes), Luis Suárez (único balón de oro español),  Berna con Asensi, Cruyff como el mejor jugador del mundo en aquél momento, el fichaje de Maradona en la época de los 80 y hasta la vuelta de Cruyff como entrenador en 1988, el Barcelona vivió muchas épocas con más pena que gloria, pero siempre sirvió como soporte social y político en la sombra.

Es aquí donde entra en escena la figura más importante del barcelonismo a lo largo de toda su historia. Primero como jugador, después como primer técnico en hacer al Barcelona campeón de Europa y finalmente como asesor oculto de Joan Laporta desde 2003 en la que se inició el período más exitoso de la historia del club: con 4 ligas, 2 Champions, 3 Supercopas de España, 1 supercopa de Europa, 1 Mundial de Clubs, en tan sólo 6 temporadas. Con dos entrenadores ganadores como Rijkaard y Guardiola, el continuador del proyecto Cruyff y encargado de establecer un modelo de fútbol que triunfa y enamora. Durante esta época pasaron jugadores tremendos como Eto’o, Ronaldinho, Albertini, Deco, Henry, Ibrahimovic o Larsson, jugadores puntales en la historia del fútbol europeo; y en la actualidad con una base sólida de jugadores de la Masía y que reprensentan más que nunca lo que significa el club: un modelo deportivo y social que se representa hacia el exterior a través de su catalanismo y su solidaridad con proyectos alrededor del mundo. Entre ellos destacar a Puyol, Xavi y Messi, uno en cada posición y que componen la columna vertebral del equipo, son sinónimos de entrega, manejo de balón y determinación, ataque, acierto, magia, técnica, brillantez, sorpresa y genialidad; porque es éste último el mejor jugador del mundo en la actualidad y con un valor realmente impagable: su fidelidad y su humildad.

Es por todo ello que el Barcelona dignifica día a día la mejor definición posible de “Més que un Club”, dado que a través de este escudo están representados y con éxito otros deportes de calado social como el baloncesto, el fútbol sala, el hockey sobre patines, el balonmano, el atletismo y otras más. Añadiendo a esto su Escola, las peñas alrededor del mundo y su voluntad de continuo crecimiento basado en unos valores que la sociedad entiende como necesarios jugando un papel fundamental en el desarrollo de millones de niños alrededor del mundo a nivel personal, educativo, físico y deportivo.

Une nuit dans Paris

Une nuit dans Paris

Una serena noche de agosto en la ciudad del amor invita a realizar un bonito y tranquilo crucero a través del río más romántico del continente, y que me perdonen los amantes del Támesis o el Danubio. Y así sucedió.

Con la reserva previamente confirmada nos dirigimos hacia el lugar de zarpado en un lugar digno de elogio como es el bello Museo de Orsay, a la orilla derecha del Senna. Consciente de la situación, uno saborea hasta el más mínimo detalle: el muelle estaba empedrardo (incluido el suelo), el agua, tan serena y firme como conocedora de su gran categoría aún desprendía luz, dado que no había anochecido. El exquisito servicio y la pausa con la que fluían aquellos minutos de ensueño fueron todo un lujo que merecía la pena degustar. La cena, tanto que desconocida, fue lenta y debidamente testada, buscando ser digno de aquél sabroso convite. El resto del viaje fue aprovechado para la charla, el oteo del magnífico paisaje, con las luces comenzando a iluminar la ciudad, divisando la catedral de Notre Dame, los muelles llenos de gente, jóvenes y no jóvenes, sendentarios y transeúntes, donde jolgorio, belleza y tranquilidad formaban parte de aquella maravillosa estampa parisina. Encontrándome dentro de un microcosmos era partícipe a la vez de la vida local en mi rol de turista, como participante en un navío que conducía a lo largo y ancho del río. Pasando a través de la Torre Eiffel ya iluminada, los campos Eliseos, la estatua de la Libertad parisina…La sensación era de privilegio absoluto, de plenitud y placer a partes iguales. La tranquilidad y la pureza de aquél ambiente nocturno, el deseo de fundirte con sus calles y edificios, la belleza de su arquitectura y la amplitud de sus espacios hacían aún más fácil la comunión con esta ciudad. La gran plaza en el museo de Leuvre, la cúpula acristalada iluminada, las estructuras conlindantes de idéntica forma  pero a menor tamaño y la sensación de poder sentarte tranquilamente a respirar la noche sin temer al tiempo ni al espacio, simplemente para dejarse impregnar de ese alma que despiertan los lugares especiales y de los cuáles París es uno de los más significativos.

Un homme hereux...

Merci, belle madame...

 

Poesía II

Poesía a la vida

"Es cruel, vil y aterradora

La sangrante espera de la felicidad,

No hallaremos en ella conciencia alguna,

Lo dudo, no más dolor, no más.

Dejadme vivir en paz."


"Disfruta cada mirada, déjate la piel en el placer,

No dejes de soñar, interpreta, canta y grita,

Libra las cadenas y empápate de vida,

Está cerca de ti, nunca cierres los ojos.

La vista te llenará de ella".


Extracto de un poema titulado de la misma manera.

Un saludo.

Poesía I

Poesía I

 

El amor no es más que un viento caprichoso

El más fuerte de los sentimientos

Mueve mareas, montañas y muros,

Te zarandea como un simple muñeco,

Te hierve la sangre mientras recoge el hielo

Te invade por dentro para tenerte atrapado

Solo, contra todo.

 

No precisa aclaraciones.

 

Frases con sinsentido

Frases con sinsentido

 

1. Amor y belleza son lo mismo siempre y cuando se refieran a una misma cosa.

 

2. Dejar pasar el tiempo es algo tan inútil como intentar coger el tren una vez haya partido.

 

3. Beberemos nuestro agua cuando veamos nuestra espalda segura.

 

4. Llegaremos tan lejos como nos lleve la vida, pero no os engañeis, las ruegas son nuestras neuronas.

 

5. Comunicarnos es fácil, entendernos una utopía.

 

6. De los delirios de grandeza poco se sabe, por no decir que no existen.

 

7. ¿Que es mejor mediar en la mentira o evitar mentir a medias?.

 

8. Mentirías para salvar tu vida o salvarías tu vida para mentir.

 

9. El hombre serio es inteligente pero el inteligente nunca será serio.

 

10. De olvidar lo recordado nunca se olvida, pero como diría Platón, de recordar lo olvidado a veces nos acordamos.

 

Mirada al pasado

Mirada al pasado

 

Hablamos del pasado

haciéndolo viejo,

despreciamos el pasado

sin hacerlo nuestro.

 

Es cierto su olor caduco

su aroma de gastado

su sabor a fue y estuvo;

pero también lo es su importancia,

su experiencia

amén de la inherencia de su historia.

 

No hay presente sin pasado,

no hay futuro sin presente y por tanto

no habrá futuro sin pasado.

 

A veces nos hace esclavos,

otras desdichados,

nos guía y nos enseña;

siempre en el presente.

El despertador de ments

El despertador de ments

Dimecres 12 de gener de 1986. Intento imaginar com seria la meva fastigosa existència si no fos perquè no hi veig res. Sí; sóc cec. I la gent em sol mirar al metro i sovint, per no dir sempre, em pregunto per què. Què tinc de meravellós, què en tinc jo d’estrany? Qui diu que no és molt millor viure així? Sense veure formes ni colors? Penso que hi veig tot allò que és essencial per la nostra felicitat i intento ajudar a la gent a comprendre això.

 

Sempre he dit que el missatge oral és molt més efectiu que l’escrit i per això he après a distingir una persona que parla d’una altra que només encadena paraules, i el metro n’és el millor exemple. Aquest és una veritat crua però real que els erudits d’avui en dia encara no han aprés, també sigui dit, perquè no interessa; és a dir, no ho veuen. Vet aquí, com jo! Qui és el cec doncs?

 

“La gent em mira perquè és esclava dels seus ulls i això no li permet veure-hi, a la gran majoria, més enllà”, comento sempre a tot aquell que em vol escoltar per trencar el gel. Per la vista és molt fàcil enganyar a la gent, però per la veu mai. Avui, en aquest sentit viatge d’anada cap a  l’antiga església del carrer de Santa Anna m’he topat amb dues persones interessants: un vell i una embarassada. Com de costum vaig intentar establir conversació, el primer a la parada de Glòries i la segona a Urquinaona. Mai hauria pensat que seria probablement el meu darrer viatge en metro.

 

M’explico. El primer era un home d’uns 70 anys, però molt castigat per la vida, el qual em va contestar rotundament a la meva primera pregunta: vostè creu en el destí? “jo sóc el destí” va prosseguir. Sorprès li preguntà si el destí era cec o estava tot ben lligat, a lo que ell va respondre que només els homes cecs poden veure la realitat i que era allà on hi era escrit el destí de cadascú. Confós, ell m’ho va notar, va continuar dient-me que cada viatge, cada parada i cada vivència podia resultar ser la darrera de les nostres vides i que estigués atent perquè en la nostra insignificant existència sempre hi ha un final i abans que arribi, un llaç que tot ho lliga. Amb aquesta exposició metafísica, reconec que adoro la Filosofia, l’home es va acomiadar i a la següent parada vaig caminar pel passadís que comunica, a la parada d’Urquinaona, la línia vermella amb la groga. En arribar-hi em topà amb la dóna, jove i embarassada feia una olor dolça, enlluernadora. La vaig felicitar per trencar el gel, amb lo que ella somrient, deixant anar una petita bufada d’agraïment, va contestar: “gràcies, un nen sempre és motiu d’alegria”, “i d’esperança” contestà. Seriosa com mai em confesa que pateix una malaltia hereditària que li ha provocat des del naixement una ceguesa d’un 99% i que el seu fill també és portador d’aquest gen. Sorprès i mut, vaig sentir una tendre carícia a la meva mà esquerra amb la qual agafo sempre el bastó em va desitjar bon viatge de tornada i em va prometre que el seu fill continuaria amb la meva tasca tot apuntant que cada vegada més gent havia aprés a tancar els ulls per poder veure la realitat.

 

En arribar a la meva parada em vaig baixar, poc a poc com sempre, i em dirigí cap al meu destí ple d’esperança veient la realitat més clara que mai. A la porta de l’Església trobà un paper i un llapis i pujat al púlpit el senyor destí dient-me el que jo ja sabia: havia de deixar pas a nous destins, el meu paper com a despertador de ments al metro de Barcelona havia conclòs, pot ser d’aquí a uns anys m’enviarien a Londres o a París, qui sap; l’esperança, tot i ser cega, mai es perd.

Dalí viaja en Metro

Dalí viaja en Metro

El reloj de la estación de Universitat marcaba las 8:30 de la mañana y mientras cubría el corto paseo que enlazaba la línea 1 con la línea 2 no pudo esquivar lo que tenía frente a sí: una pequeña exposición de cuadros alineados uno al lado del otro que ocupaban todo el vestíbulo de la estación. Era maravilloso. Tardó unos segundos en reaccionar y en ese preciso instante, todos los colores, las formas, las figuras, le permitieron descubrir el autor de aquella pequeña muestra en apenas un par de segundos. Había heredado de su abuelo la afición por la pintura del s. XX y ése era su autor favorito, el gran Salvador Dalí. Entonces recorrió despacio y embelesado todas aquellas piezas de arte y se detuvo ante uno, un majestuoso lienzo al que Dalí bautizó como “El nacimiento de una Divinidad”, y su mundo se paró. Él seguía andando pero su mente escapó a la realidad. En ese momento comenzó a reflexionar sobre las cualidades que para él debía tener un artista. Cuál debería ser tal conexión entre los sentidos y el alma para realizar semejantes obras que tenían un valor casi adimensional. Una vez en casa, bien entrada la noche, y como esclavo de su propio deseo de creación plasmó en papel lo que su mente había confeccionado.

 

Debería haber sido un habilidoso observador, un genio del arte visual y rara vez podría haber escapado a su procesamiento motivo o persona alguna. Vivía espectante, desenfrenadamente preparado para cualquier acción, en un estado de alerta casi neurótico. Todo ello para empaparse de vida, conocer, intentar describir la Natualeza...era insaciable, disfrutando de todo aquello con lo que se topaba. Nada le parecía trivial, objeto, persona, mirada o gesto eran para él una fuente de inspiración. De pronto, su corazón diole un vuelco: ¿por qué se debería sentir reflejado en aquellas palabras, en esta descripción del pintor vanguardista? Se sentía extraño, pero complacido a la vez y optó por continuar.

 

Llevando de la mano el amor por los sentidos durante toda su vida, presumo que hízose preso del afán de recibir satisfacciones procedentes del exterior que, sin demasiado esfuerzo, pretendía hacer eternas para, de este modo, enriquecer su alma. Sería un amante de la percepción visual. Según su libro “La vida de un genio”, calificó ésta como el medio más rápido, sencillo y práctico de interaccionar con el mundo, experimentarlo y tratar de comprenderlo. Tuvo la capacidad de crear una íntima relación, una indescriptible conexión entre los rayos que activaban sus vías visuales, su córtex prefrontal y su íntime. Esta última conformaba la puerta de entrada a su alma, allí donde podría saborear de forma casi cósmica, todos aquellos estímulos que merecerían el calificativo de intimísem. A partir de aquí, la capacidad de creación se basaba en la expresión artística de sus más complejos y libres sentimientos.

 

In sofacto buscó en él esa forma de actuar y cayó en la cuenta. Solía disfrutar de un dulce pasatiempo, y lo describió: Calibro las almas femeninas del metro de Barcelona durante mis cortos trayectos a la universidad. Pretendo darles algo de lo que tengo, aunque sea durante un mísero segundo. Sueño con que, esa mujer, al bajarse de la parada, sienta esa sensación de complicidad, un pequeño atisbo de amor mediante una simple y dulce mirada que dirijo a todas aquellas mujeres Bellas, más allá del simple aspecto físico. Desnudo sigilosamente su alma e interactúo con ellas en el más recóndito lugar de mi joven alma, recreando a la vez la suya.Me sumerjo e indago en el más mínimo gesto, exploro aquellas pulsiones que les hacen vulnerables y transparentes, intentando descubrirla y conectarme a ella. Puedo distinguir innumerables tipos de mujeres tan solo por el cariz de su mirada y el calor que desprenden sus pupilas. Aquellos pequeños ratitos los convierto en poesía, en arte subterráneo. La pasión, la brillantez o el movimiento de sus ojos al contactar con los míos  provoca en mí una sensación corta y eterna a la vez, que me hacen sentir complacido con la naturaleza de los sentidos. Éstos que me aportaban tanta irracionalidad y cordura a la vez. Solamente a través de ellos podemos alcanzar el placer más absoluto, ya que abre las puertas de la Naturaleza y nos conecta con ella. Este es el verdadero sendero del arte. Ese mismo ímpetu y facilidad por descibrir tanto en algo tan resbaladizo e incorpóreo como la mirada de una mujer, es lo que le habría llevado a Dalí a entender el mundo y representarlo de tal extravagante manera. Solo a través de la investigación podemos comprender y sentir, y por consiguiente, crear. Porque sin sentidos no hay aprendizaje, sin aprendizaje no hay arte ni razón, y sin razón además de estupidez insusyace la Felicidad.

 

Cuando concluyó su ensayo llegó a una conclusión: se sentía el nuevo Dalí, el Dalí del s.XXI.